Venezuela culmina extracción de material nuclear del IVIC en operación internacional de seguridad
Venezuela anunció este jueves 7 de mayo, la culminación del proceso de extracción, transporte y embarque del material nuclear remanente del Reactor Experimental RV-1, ubicado en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). La operación, de carácter internacional, se activó de forma urgente tras el ataque militar registrado el pasado 3 de enero a escasos metros de la infraestructura nuclear, lo que aceleró un retiro que las autoridades nacionales venían solicitando desde hacía años al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
«El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela informa que el Reactor Experimental RV-1 del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), concebido por el Dr. Humberto Fernández-Morán, finalizó su ciclo operativo en 1991. Posteriormente, en 1997, junto con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se decidió su clausura definitiva, iniciándose operaciones de retirada parcial del combustible nuclear gastado y de custodia técnica del material restante, conforme a los protocolos internacionales de seguridad aplicables», informó el comunicado publicado por el canciller Yván Gil.
El despliegue logístico, desarrollado durante la segunda quincena de abril, culminó con el traslado terrestre del material desde los laboratorios del IVIC hasta los muelles de Puerto Cabello para su posterior disposición final fuera del país. En el proceso participaron de forma coordinada el Ministerio para Ciencia y Tecnología, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) de los Estados Unidos y el Reino Unido, este último responsable de la gestión del transporte marítimo especializado.
«El ataque militar perpetrado el 3 de enero de 2026 en las inmediaciones de las instalaciones del IVIC, a escasos 50 metros del antiguo reactor, incrementó objetivamente el nivel de riesgo y confirmó la urgencia de ejecutar una operación que Venezuela venía solicitando desde hacía largo tiempo (…). En (la) operación participaron el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología y las instancias nacionales competentes, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA), adscrita al Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE), así como el Reino Unido, encargado de la gestión del transporte marítimo especializado», indicó.
El comunicado oficial detalla que el material extraído correspondía al combustible nuclear gastado del reactor RV-1, el cual finalizó su vida operativa en 1991 y fue clausurado definitivamente en 1997. Desde entonces, los remanentes habían permanecido bajo protocolos de enfriamiento y custodia técnica, a la espera de un acuerdo con los actores internacionales responsables de su origen para la retirada final.
La seguridad del operativo fue supervisada directamente por el OIEA, asegurando el cumplimiento de los estándares de protección radiológica y salvaguardias internacionales. El Gobierno destacó que esta acción permite avanzar en la reconversión de la infraestructura hacia la Planta de Esterilización por Rayos Gamma (Pegamma), destinada a usos pacíficos y sanitarios de alto impacto social.
«(La) OIEA supervisó las salvaguardias, realizó la verificación técnica correspondiente, acompañó institucionalmente el proceso y brindó capacitación al personal nacional (…)
Venezuela mostró su interés con el Tratado de Tlatelolco y la no proliferación de armas nucleares, garantizando la seguridad de la población ante los riesgos derivados de la inestabilidad en las inmediaciones de zonas sensibles de investigación científica.
«Venezuela reafirma su compromiso histórico con la ciencia para la paz, la protección de la población, la cooperación internacional responsable y el cumplimiento de sus obligaciones derivadas del Tratado de Tlatelolco, del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y del Acuerdo de Salvaguardias suscrito con el OIEA», culminó.
