Tormenta con granizo y tornado inunda Santiago de Chile
Una tormenta eléctrica con granizo, inusual en plena primavera, inundó el martes calles, viviendas y comercios de Santiago de Chile y dejó un tornado que la Dirección Meteorológica de Chile clasificó de forma preliminar en la categoría EF0, la de menor intensidad. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres declaró la alerta roja en la Región Metropolitana, cinco días después del aluvión que afectó a la comuna de Las Condes.
El tornado se registró en una terminal de autobuses de Estación Central, en el sector poniente de la capital, donde la ráfaga levantó decenas de planchas de zinc. La tormenta comenzó hacia las 15.30, cuando estudiantes y trabajadores salían de sus centros, y en pocos minutos anegó avenidas, estacionamientos subterráneos y edificios, en algunos casos con el agua entrando por los techos. Según el gobernador regional, Claudio Orrego, cayeron cerca de 20 milímetros en unas dos horas y media, y en comunas como Independencia y Providencia se registraron unos 18 milímetros en una hora.
Unos 22.000 hogares quedaron sin electricidad, según la Superintendencia de Electricidad y Combustibles. Se suspendieron las clases en los colegios municipales de Santiago, Providencia y Ñuñoa, y la municipalidad de Las Condes amplió el perímetro de restricción de movimiento por el riesgo de nuevos deslizamientos. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, dijo que están activadas “todas las instituciones de emergencia” y anticipó que la lluvia perdería intensidad durante la noche.
“Debido al calentamiento global, se produce la intensificación de los procesos meteorológicos. Y en este momento hemos tenido una tormenta eléctrica como las que nunca se han visto en Santiago”, dijo al diario El País el climatólogo Alejandro Vial, que vinculó el episodio al fenómeno de El Niño.
La semana pasada, un río atmosférico potenciado por El Niño convirtió a este en el octubre más lluvioso registrado en la capital chilena y provocó el aluvión del 8 de octubre en San Carlos de Apoquindo, que dejó seis heridos y cerca de 2.000 viviendas con daños.
