Caripe renueva su fe con la majestuosa puesta en escena de los «Cuadros Vivos»
En el marco de la Semana Santa, el Jardín de Oriente volvió a ser el epicentro de la devoción en el estado Monagas. Este jueves 2 de abril, la Fundación Omar Aristimuño cautivó a propios y visitantes con la tradicional representación de los Cuadros Vivos, una manifestación de fe con más de 60 años de historia que este año alcanzó una conexión espiritual sin precedentes.
La jornada inició con la bendición del párroco de la Iglesia Santo Ángel Custodio, Cecilio Marchán, quien elevó una plegaria por la paz, la salud y la esperanza de todo el pueblo caripero.
Un despliegue de arte y devoción en la Plaza Bolívar
La Plaza Bolívar de Caripe se transformó en un lienzo viviente para representar pasajes cruciales de las sagradas escrituras. Entre las escenas más impactantes de esta edición destacaron:
- La multiplicación de los panes.
- La resurrección de Lázaro.
- Jesús sana a los enfermos.
- Moisés y las Tablas de la Ley.
- La Última Cena y la captura de Jesús.
Compromiso con la tradición y el patrimonio
El vicepresidente de la fundación, Julio Betancourt, y su director, Marcos Morales, resaltaron la importancia del apoyo brindado por el gobernador Ernesto Luna para la ejecución de este evento, pilar fundamental del patrimonio cultural y religioso de Monagas.
«Esta actividad no es solo un espectáculo; es un acto de fe que hemos mantenido por más de seis décadas gracias al esfuerzo colectivo y al respaldo institucional», señaló Morales durante el encuentro.
Homenaje a los forjadores del camino
El evento también sirvió como espacio para el reconocimiento histórico. Betancourt dedicó emotivas palabras a la memoria de figuras icónicas como Martín Clemente, recordado por su magistral interpretación de Jesús, y a todos los actores populares que año tras año han entregado su talento para escenificar la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.
La jornada cerró con una masiva renovación de fe, reafirmando que los Cuadros Vivos de Caripe se mantienen como una de las manifestaciones de religiosidad popular más potentes y hermosas del oriente venezolano.
