Maturineses exigen reprogramar apagones hacia el horario diurno para mitigar el impacto nocturno
Las horas de la noche se han convertido en una constante pesadilla para los habitantes de Maturín. Los residentes denuncian que los prolongados racionamientos eléctricos nocturnos afectan gravemente el descanso, comprometiendo tanto su salud como su rendimiento diario.
En el sector El Furrial, la crisis del servicio es especialmente crítica. Leoneris Coronado, habitante de la zona, señaló que los cortes se extienden hasta el día siguiente, exponiendo a las familias a altas temperaturas. «Justamente en la noche nos cortan la luz y llega al mediodía del día siguiente. Esto se ha convertido en un problema grave; estamos sufriendo por estos apagones diarios», lamentó.
Ante esta situación, María Chibuta relató que debe salir al patio de su vivienda con sus hijos para intentar mitigar el sofocón, hasta que la presencia de plagas los obliga a resguardarse. «Es imposible dormir con el calor que hace en estos días», afirmó.
Por su parte, Lixet Guzmán advirtió que el esquema de racionamiento se intensificó drásticamente en la última semana, pasando de cinco a más de siete horas continuas, e incluso registrando hasta dos suspensiones por jornada.
«No les basta con cortar la luz en el día; ahora también lo hacen por las noches, cuando se supone que uno llega a su casa a descansar para poder trabajar al día siguiente», añadió Guzmán.
La contingencia eléctrica golpea con mayor fuerza a los sectores vulnerables. Carly Carrera enfatizó que los niños pequeños y las personas hipertensas son los más perjudicados por la falta de ventilación y el estrés derivado del insomnio.
La Prensa de Monagas.
