La Boyera y Ciudad Tiuna se levantan tras ataques
Los bombardeos realizados hace un mes por Estados Unidos a varias zonas del Área Metropolitana de Caracas marcaron un antes y un después en la vida de quienes presenciaron los sucesos. Estos son hechos que no solo dejaron huellas psicológicas en las personas, sino que también causaron deterioros visibles a sus espacios de recreación, formación y vivienda; marcas que se han ido borrando gracias a los trabajos de rehabilitación ejecutados por el Gobierno nacional.
Las agresiones aéreas del pasado 3 de enero a los espacios de Fuerte Tiuna, en la parroquia Coche, y a las antenas de telecomunicaciones de El Volcán, en el municipio El Hatillo, no solo alcanzaron a las infraestructuras militares y de comunicación, ya que las ondas expansivas generadas por la explosión de los misiles golpearon a áreas de la Unidad Educativa Ecosocialista El Arañero de Sabaneta, la Escuela de Nueva Generación Ecológica Simón Rodríguez y a los apartamentos del complejo residencial Ciudad Tiuna, al igual que a 35 casas de la urbanización La Boyera, de las cuales tres resultaron severamente perjudicadas.
La Boyera
En las residencias Tía Margoth de La Boyera, la ayuda llegó el 4 de enero, un día después del ataque. Los equipos del Ministerio de Obras Públicas y de la corporación nacional Juntos Todo es Posible acudieron a la localidad para dar respuestas a los vecinos ante las distintas afectaciones que sufrieron sus inmuebles.
El personal de la corporación se enfocó en la situación de cristales rotos por la onda expansiva, mientras que el ministerio se dedicó a reparar las estructuras, principalmente en las viviendas 11 C, 12 A y 12 B, que fueron las más lesionadas con un misil que cayó a pocos metros de su ubicación en la calle 4, donde un árbol de eucalipto amortiguó el impacto, evitando así que ocurriera un desastre mayor.
Para la reconstrucción de las estructuras perjudicadas, más de 150 trabajadores de Obras Públicas se desplegaron en la comunidad con labores de albañilería, electricidad, pintura, entre otras mejoras, para las que utilizaron variados instrumentos como vigas doble T, tabelones, cemento, arena y demás materiales agregados.
Igualmente, usaron primer, manto asfáltico, cemento plástico y pintura impermeabilizante para atender el techado de las casas que a un mes de los sucesos ya lucen renovadas.
Ciudad Tiuna
El urbanismo Simón Rodríguez de Ciudad Tiuna, ubicado en la alcabala 4 de Fuerte Tiuna, aún se sigue recuperando de los daños colaterales que dejaron las agresiones estadounidenses. Los trabajos están por culminar en la manzana cinco, específicamente en las torres 34, 35 y 36, que sufrieron los mayores daños durante la madrugada del 3 de enero.
Las gestiones iniciaron el día 9 con las brigadas de soluciones del Poder Popular de la Alcaldía del municipio Libertador, a las que se sumaron equipos del Ministerio de Obras Públicas y del Gobierno de Distrito Capital. Este contingente de 120 trabajadores ejecutará labores de impermeabilización, colocación de techos de zinc y recuperación de las garitas de seguridad y parques biosaludables en todo el complejo residencial.
Para el revestimiento de las placas se está usando, al igual que en La Boyera, rollos de manto asfáltico, primer y cemento plástico. En el urbanismo las labores de impermeabilización durarán al menos siete semanas más, debido a que se tiene previsto atender los 28 bloques que lo integran.
Actualmente, ya se impermeabilizaron azoteas, se colocaron nuevos cristales en los ventanales y se pintaron las fachadas y planta baja de las torres 34, 35 y 36. Asimismo, se asfaltaron y demarcaron las vías principales de Simón Rodríguez, se pintaron brocales y se construyó una pantalla atirantada debido a una falla de borde en el lugar.
Planteles
El Gobierno nacional priorizó las tareas de rehabilitación en las instalaciones de la Unidad Educativa Ecosocialista El Arañero de Sabaneta y en la Escuela de Nueva Generación Ecológica Simón Rodríguez, ambas ubicadas en Ciudad Tiuna, las cuales no escaparon de los daños colaterales que dejaron a su paso los misiles lanzados por Estados Unidos.
En el Arañero de Sabaneta las brigadas de la alcaldía sustituyeron los vidrios de los ventanales que se rompieron por las ondas expansivas. De igual forma, ejecutaron trabajos de pintura, albañilería, recuperación de espacios recreativos y zonas verdes del centro educativo.
En la Ecológica Simón Rodríguez, la Corporación Juntos Todo es Posibles en conjunto con otros entes efectuó la rehabilitación integral del lugar: atendieron desde las aulas perjudicadas hasta los espacios comunes y equipos que quedaron fuera de servicio.
Las cicatrices en el concreto de la capital se están borrando con pintura y asfalto, pero el recuerdo de aquel 3 de enero persiste entre los vecinos. Caracas se encamina a completar su rehabilitación física, y deja atrás los escombros de una agresión que, lejos de paralizar a sus habitantes, forzó una articulación comunal e institucional que hoy busca devolverle la normalidad a las zonas afectadas.
